Soy Ottis, y si de algo entiendo es de encontrar el balance perfecto entre una galleta calientita y una bola de helado antes de que se derrita. Pero antes de contarte de mí, dejame contarte cómo empezó todo esto — porque ni siquiera nació como un plan.
El origen
Vale, Rachel y Helberth, llevan años siendo el trío que siempre organizaba las comelonas y las fiestas del grupo. Nada nuevo, entonces, que un antojo de postre terminara en algo grande.
Un día cualquiera, comiendo juntos, les dio el antojo. 'Hay Chikis', dijo Vale — y también había helado. Pusieron la galleta con una bola de helado encima, ahí mismo, sin pensarlo mucho. Y entre bocado y bocado salió la pregunta obvia: '¿cómo es que esto no es ya un negocio?'
Al día siguiente, medio dormida, Rachel le dijo a Vale: le gustaba el nombre 'Cookies & Chill', y quería que la mascota fuera una nutria — por el emoji de WhatsApp de la nutria 'chillando' en el agua. (Sí, así nació también el 'Like No Otter'.)
Se lo contaron a Helberth, que suele ser el realista del grupo — el que le busca el pero a todo. Le encantó. Lo tomaron como una señal, y ahí empezó todo en serio.
La decisión
Cookies & Chill pudo haber abierto directo en un mall de la GAM — pero decidieron empezar más cerca de casa, en Guápiles. No fue la opción 'más obvia' para un negocio de este tipo, fue la más honesta: validar el concepto donde de verdad podían estar presentes todos los días, antes de dar el salto a algo más grande. Si funciona acá, el resto viene después.
La intención
Cookies & Chill nació como una idea de amigos, pero busca algo más grande: que aquí te sientas en confianza para comerte una galleta, una Coolkie o un milkshake tranquilo, sin prisa. Y si lo pedís para llevar, que te lleves las mejores vibras y los mejores sabores.
El equipo
Lidera el negocio de principio a fin: recetas, marca, redes, y probablemente esté horneando algo ahora mismo.
La que hace que la tecnología y la operación no se caigan a pedazos.
El tercer fundador del equipo, ahí desde la Chiki con helado que empezó todo.
Como habrás notado, no soy una nutria cualquiera — soy Ottis. Like No Otter. Y este lugar tampoco se parece a otro.
— Ottis

Soy Ottis, y si de algo entiendo es de encontrar el balance perfecto entre una galleta calientita y una bola de helado antes de que se derrita. Pero antes de contarte de mí, dejame contarte cómo empezó todo esto — porque ni siquiera nació como un plan.
El origen
Vale, Rachel y Helberth, llevan años siendo el trío que siempre organizaba las comelonas y las fiestas del grupo. Nada nuevo, entonces, que un antojo de postre terminara en algo grande.
Un día cualquiera, comiendo juntos, les dio el antojo. 'Hay Chikis', dijo Vale — y también había helado. Pusieron la galleta con una bola de helado encima, ahí mismo, sin pensarlo mucho. Y entre bocado y bocado salió la pregunta obvia: '¿cómo es que esto no es ya un negocio?'
Al día siguiente, medio dormida, Rachel le dijo a Vale: le gustaba el nombre 'Cookies & Chill', y quería que la mascota fuera una nutria — por el emoji de WhatsApp de la nutria 'chillando' en el agua. (Sí, así nació también el 'Like No Otter'.)
Se lo contaron a Helberth, que suele ser el realista del grupo — el que le busca el pero a todo. Le encantó. Lo tomaron como una señal, y ahí empezó todo en serio.
La decisión
Cookies & Chill pudo haber abierto directo en un mall de la GAM — pero decidieron empezar más cerca de casa, en Guápiles. No fue la opción 'más obvia' para un negocio de este tipo, fue la más honesta: validar el concepto donde de verdad podían estar presentes todos los días, antes de dar el salto a algo más grande. Si funciona acá, el resto viene después.
La intención
Cookies & Chill nació como una idea de amigos, pero busca algo más grande: que aquí te sientas en confianza para comerte una galleta, una Coolkie o un milkshake tranquilo, sin prisa. Y si lo pedís para llevar, que te lleves las mejores vibras y los mejores sabores.
El equipo
Lidera el negocio de principio a fin: recetas, marca, redes, y probablemente esté horneando algo ahora mismo.
La que hace que la tecnología y la operación no se caigan a pedazos.
El tercer fundador del equipo, ahí desde la Chiki con helado que empezó todo.

Como habrás notado, no soy una nutria cualquiera — soy Ottis. Like No Otter. Y este lugar tampoco se parece a otro.
— Ottis